Los liliums han sido cultivados desde hace más de 3000 años. En las culturas orientales representan la abundancia y para los chinos en particular, el amor eterno. En Europa también tuvo un lugar preponderante entre la nobleza, adornando los escudos de armas de los reyes de Francia. En Italia también ocupó los escudos de los nobles florentinos y aún hoy continúa siendo la flor emblemática de Florencia.
Características: Es una planta herbácea con bulbos escamosos. Existen más de 100 especies del género Lilium perteneciente a la familia de las Liliáceas, distribuidas en la región templada del hemisferio norte, la mayoría de ellas nativas de Asia.
La especie L. longiflorum es la conocida azucena, de flores blancas, de la cual entre otras especies del género Lilium se han obtenidos numerosos híbridos. Los mismos varían en cuanto a tamaño, perfume, rusticidad, ciclo de vida y colores que van desde el blanco al rojo, pasando por el anaranjado, rosa, distintas tonalidades de amarillo puro o combinado.
Importancia económica: Se cultiva principalmente para flor de corte, plantas en maceta o de jardín. Los liliums ocupan el 5º lugar entre las flores más vendidas en el mundo. Su cultivo está en franca expansión, aunque condicionado por el precio de los bulbos.
El principal cultivador para flor cortada es Holanda. Como exportadores van a la cabeza Israel, Kenia y Colombia, aunque hay otros países que lo están haciendo como Costa Rica y, últimamente, Chile.